OJALÁ QUE SE LLAME AMAPOLA

Óleo sobre lienza 130x85

Es más fácil crear que explicar la obra en sí, supongo que el problema está en no estar segura de querer compartir su significado.

Vivo en una continua inestabilidad emocional, quienes me conocen saben como soy en mi estado más pleno de felicidad y, también lo autodestructiva que puedo resultar en caso contrario. Ahora estoy luchando por mantenerme en ese primer punto, aferrándome a mi yo más real procurando no caer. El hecho de que ambos pies no se encuentren apoyados al margen del lienzo y no haya dictado un arriba y un abajo es para hacer referencia a esa inestabilidad.
Puede que el color genere confusión por lo que acabo de explicar. El color protagonista destaca en ambos extremos de la obra envolviéndome, endulzando y dando calidez a la obra que, incapaz de ver más allá en un estado de frustración y agotamiento, esa felicidad cae.

Quien conozca la canción habrá terminado la frase que da origen al título de la obra. No era mi idea hacer una alusión o utilizar como referencia una canción pero si las flores son amapolas y la frase que le sigue representa parte de lo que quiero transmitir, el título apareció y me lo pidió a gritos.
<<Ojalá que se llame amapola, que me coja la mano y me diga que sola no comprende la vida>>

BUSCANDO CALMA

Técnica mixta sobre lienzo


Óleo, acrílico y lápices de color sobre lienzo. 


Sin título

Acrílico sobre lienzo


Obra realizada en una breve master class de la artista Irene Pérez

LO PEQUEÑO ES GRANDE

Acrílico sobre papel


UN PEZ!

Acrílico sobre papel


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